jueves, 22 de mayo de 2008
D. Daniel Fuentes Dacal con D.N.I.- 44091388-C presenta a reclamación ante a negativa resposta de concesión dunha escedencia para preparar os exames finais dunha carreira universitaria que preparou ó mesmo tempo que traballaba de docente nun centro de educación secundaria. Os motivo desta reclamación é o seguinte:
-Non aceptan conceder esta escedencia por non presentar motivos que eles consideran de relevancia para concedela.
Para xustificar a miña posición, envío xunto esta reclamación os meus datos e as fotocopias das datas dos exames e unha carta do decano na cal consta da miña matriculación para a carreira.
Lalín a 22 de Maio de 2008
Asinatura de Daniel Fuentes Dacal
Dirixido á Subdirección de Persoal
Recurso de alzada
D. Daniel Fuentes Dacal, mayor de edad, profesor de economía no instittuto Ramón Mª Aller Ulloa de Lalín,con domicilio a efecto de notificaciones en Lalín (Pontevedra) C/Puente nº64 piso 3ºE , cp: 36500 y DNI 44091388-C, a Subdirección de Persoal.
Expone:
Que, mediante el presente escrito, interpongo recurso de alzada, previo a la vía contencioso administrativa, contra a Subdirección de Persoal, el que baso en los siguientes:
Hechos:
Primero:
No aceptan conceder la escedencia para la preparación de los exámenes finales para la carrera de Historia que estuve cursando durante los últimos 4 años.
Segundo:
No consideran relevantes las razones presentadas.
Fundamententos Jurídicos
Primero:
-Presenté la documentación en tiempo y forma.
Segundo:
-Las demás administraciones aceptan mi solicitud ya que la consideran totalmente aceptable.
En su virtud,
SUPLICO A LA SUBDIRECCIÓN DE PERSONAL, que teniendo presentado este escrito, lo admita a trámite y de por interpuesto recurso de alzada contra dicha Subdirección de Personal, y solicitando la concesión de una escedencia para la preparación de exámenes FINALES de la carrera de historia.
Lalín, 25 de Mayo de 2008
Firma de Daniel Fuentes Dacal
Dirigido a la Subdirección de Personal
martes, 20 de mayo de 2008
Reclamación e Recurso de Alzada de Iria
-Non se mostra o motivo de denegación.
-Non é razoable esta non aceptación debido a que a excusa dada é por superar o límite de patrimonio e a súa irmán é becaria da mesma solicitude.
Para xustificar a información envío xunto con esta reclamación as listaxes publicadas, o fax coa información da denegación e os documentos que comproban que a súa é becaria.
Lalín 20 de maio de 2008
Asinatura de Iria Fernández González
Dirixido á Directora Xeral de Innovación Educativa.
_____________________________________________________
MODELO DE RECURSO DE ALZADA
D/Dª Iria Fernández González mayor de edad, con domicilio a efecto de notificaciones en Puxallos nº5 Catasós Lalín Pontevedra y D.N.I. 75635028-G.
EXPONE:
Que, mediante el presente escrito, interpongo recurso de alzada, previo a la vía contencioso-administrativa, contra la Directora General de Innovación Educativa, el que baso en los siguientes:
HECHOS
PRIMERO.
-No se muestra el motivo de denegación.
SEGUNDO
-No es razonable esta no aceptación debido a que la excusa dada es por superar el límite de patrimonio mientras que su hermana es becaria de la misma solicitud.
FUNDAMENTOS JURÍDICOS
PRIMERO
-Cumplo todos los requisitos establecidos en la convocatoria.
SEGUNDO
-Presenté la documentación en tiempo y forma.
En su virtud,
SUPLICO A CONSEJERA DE EDUCACIÓN que, teniendo por presentado este escrito, lo admita a trámite y dé por interpuesto recurso de alzada contra la Directora General de Innovación Educacativa que sean revisadas dichas becas siendo lógicas en su aceptación y denegación.
Lalín 23 de Mayo de 2008.
Firma de Iria Fernández González
Dirigido a la Consejera de Educación.
D (),Procurador de los Tribunales, en nombre y representación de D.(), según acredito mediante escritura de poder bastante para pleitos que, se acompaña al presente escrito para su inserción en autos por copia con ruego de devolución del original, ante la Sala comparezco y como mejor proceda en Derecho, DIGO:
Que con fecha de () se me ha notificado proveído de fecha de () de () de () por en el que se me emplaza para que formule demanda en el plazo de veinte días, habiendo recibido copia del expediente.
Que por el presente escrito, y dentro del plazo legal establecido al efecto, conforme al art.52 de la Ley 29/1998 de 13 de julio de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, formulo DEMANDA, de acuerdo con el art.56 del mismo texto legal, en base a los siguientes HECHOS Y FUNDAMENTOS DE DERECHO:
HECHOS
PRIMERO. (Identificación de la resolución o acto objeto de la impugnación, así como de su contenido).
SEGUNDO.(Relatar los hechos en los que el recurrente base su recurso).
TERCERO. (Señalar que se interpuso recurso de alzada contra la resolución u acto impugnado, si éste no agotó la vía administrativa).
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO. Conforme al art.24 de la LO 6/1985, de 1 de julio del Poder Judicial, y al art.1 de la Ley 29/1998 ,de 13 de julio, el conocimiento de este recurso se atribuye al orden jurisdiccional Contencioso Administrativo.
SEGUNDO. Es competencia de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de (), conforme al art.10 y 14 de la citada ley.
TERCERO. Mi representado posee capacidad procesal conforme a lo dispuesto en la Ley 29/1998, de 13 de julio.
CUARTO. Conforme a lo dispuesto en los arts.19 y 21 del mismo cuerpo legal, corresponde la legitimación activa a la Administración contra cuya actividad se dirige el recurso y la legitimación activa a mi representado.
QUINTO. Esta parte actúa representada por Procurador y asistida por Letrado, según lo dispuesto en el art.23 de la Ley 29/1998, de 13 de julio.
SEXTO. El procedimiento a seguir es el establecido en 49 a 77 de la Ley 29/1998, de 13 de julio.
SEPTIMO.(Exponer la pretensión y los motivos que la justifiquen, hayan sido o no planteados ante la Administración)
Por lo expuesto,
SUPLICO A LA SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE (), que se tenga por presentado este escrito, y los documentos que con el se acompañan, se sirva admitirlo y se tenga por interpuesta en tiempo y forma DEMANDA, y se dicte en su día, tras los trámites legales y el recibimiento a prueba que esta parte desde hoy interesa, sentencia por la que se anule y deje sin efecto el acto impugnado y condene a la Administración a (pedimento).
Por ser justicia que pido en (), a () de () de()
INMIGRACION Y MIGRACION
Los movimientos migratorios han cambiado por completo la estructura de las sociedades en las que han interactuado. Así ha ocurrido a lo largo de la historia y, sobre todo, en las últimas décadas. Países con una tradición colonial han recibido de sus ex colonias, desde la década de los años 50 del siglo XX, importantes flujos de inmigrantes quienes, después de la independencia, buscaron la prosperidad en la antigua metrópoli.
Es el caso de Francia con la comunidad argelina y subsahariana o de Inglaterra y la presencia de pakistaníes e indios en su sociedad. Hay otros casos más particulares como es el de Estados Unidos, país fundado por inmigrantes y en el que los inmigrantes siempre han jugado un papel muy importante.
En lo que se refiere a los flujos migratorios en los últimos años, existen dos casos especialmente paradigmáticos y ambos afectan de una u otra manera a la sociedad iberoamericana.
En efecto, el auge de la inmigración en los últimos años en España y la importante y creciente presencia de latinos en Estados Unidos son procesos de una gran importancia en la inmigración global.
La importancia de la migración hoy en dia para el desarrollo de las economías iberoamericanas es indudable. No sólo para los países de origen, que se benefician económicamente de las remesas enviadas, sino los de destino, que logran abastecerse de mano de obra y nivelar la balanza del crecimiento demográfico, que en los países desarrollados suele ser negativa.
"las migraciones(…) son un fenómeno global, cada vez más intenso, diverso y complejo, que está influyendo en la configuración política, económica, social y cultural de nuestras sociedades. Es también un hecho que plantea desafíos en términos de reconocimiento y aceptación de la diversidad, la integración socio-económica, el desarrollo del capital humano y el tratamiento de las remesas para que se conviertan en elementos productivos y de transformación positiva de los países receptores, facilitando, así, el retorno de los migrantes".Este es uno de los principales problemas de la humanidad. Millones de hombres y mujeres, por varios motivos, dejan su país, su familia, sus afectos para buscar un lugar mejor donde vivir. A vez se deja su propio país para buscar trabajo y mejores condiciones de vida; a vez por razones políticas (dictaduras y persecución); a vez se deja su país contra su voluntad (el comercio de hombres, mujeres niños; pensáis a la prostitucion).
El tema de la emigración se ha analizado desde muchos puntos de vista, pero el aspecto económico
es uno de los más importantes, si lo consideramos desde la perspectiva individual del emigrante. También lo es si investigamos las repercusiones que tienen las migraciones masivas, tanto para los países "expulsores" de población como para aquellos receptores de la misma.
No obstante, hay otro factor menos visible pero aún más relevante, que subyace tras el fenómeno de las sangrías poblacionales: el moral. En efecto, el éxodo es la consecuencia palpable de que, en ese país, las prácticas inmorales de los gobernantes han sobrepasado lo que una gran proporción de los habitantes considera como tolerable. Así de sencillo.
Como el lenguaje político es tan ambiguo, conviene que aclaremos a qué nos estamos refiriendo al hablar de "moral". Es ampliamente aceptado que la moral está íntimamente relacionada con el bien y el mal. Es decir, con aquellas conductas juzgadas como correctas o incorrectas. Y a su vez, con el concepto de Justicia. En última instancia, algo "bueno" es lo que es "justo".
Compartimos la opinión de Friedrich Hayek acerca de la moral cuando dice que la ética es un orden espontáneo. Que la gente, con el correr del tiempo, ha considerado como "moralmente buenas" aquellas acciones e instituciones que mejor han contribuido a mantener al mayor número de personas con vida; y malas, las opuestas. Hayek aclara que ese es un proceso intuitivo y no enteramente consciente. Pero lo cierto es que, más allá de lo que nos quiera imponer el derecho "positivo", en nuestro interior cada uno de nosotros sabe perfectamente la diferencia entre el mal y el bien.Por eso, los sistemas éticos "abstractos" son los mayores enemigos de la verdadera moral
Derechos Humanos e Inmigración en España
Según Marta Rodríguez Tarduchi, Directora de Inmigración del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales la política a desarrollar por el gobierno actual será una de las más avanzadas en lo que respecta a derechos humanos con respecto al resto de los países desarrollados que tienen el trema en la agenda nacional.
Estas declaraciones fueron realizadas en el marco de la inauguración del XVI Encuentro Nacional de la Abogacía sobre Derecho de Extranjería y Asilo que reúne a más de 220 letrados especializados en la materia en la localidad de Sevilla.
Rodríguez afirmó que hay mejoras visibles en cuanto al marco legal y las posibilidades de representación legal de los extranjeros que viven en España.
De todas formas queda mucho por hacer por parte del gobierno para lograr la plena aceptación y adaptación de las personas que hace poco tiempo viven en suelo español, así como también la reducción de los tiempos en sus tramitaciones legales.
Falta también crear ámbitos políticos y concientización por parte del pueblo español en lo que tiene que ver con la capacidad de acogida. Se deben asegurar derechos, deberes y garantías de los inmigrantes para evitar todo tipo de discriminación.
Hay que tener en cuenta que la inmigración es uno de los motores fundamentales de la sociedad; no puede ser un tema fuera de la agenda de Gobierno.
Entre los temas discutidos por los abogados en estas jornadas se ha priorizado el estudio de la denegación de entrada y el tratamiento de extranjería
l.Tráfico ilegal de personas e inmigración ilegal.
La LO 11/2003, de 29 de septiembre, de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana, violencia doméstica e integración social de los extranjeros, ha dado lugar a una última reforma en esta materia. Una de las modificaciones más importantes es la que se produce en la redacción del tipo básico del art. 318 bis, que ahora castiga "al que, directa o indirectamente, promueva, favorezca o facilite el tráfico ilegal o la inmigración clandestina de personas desde, en tránsito o con destino a España", estableciendo una pena de prisión de cuatro a ocho años. Así pues, por un lado, se amplía el alcance del tipo mediante una nueva definición de la conducta típica y, por otro lado, se aumenta la pena.
RETORNADOS
La CIG lleva 14 años dando un servicio de información y asesoramiento a partir del Departamento de Migración a los emigrantes retornados y a los inmigrantes. Galiza es un país de emigrantes, donde su dramática historia ha llevado a cientos de miles de gallegos a partir de su tierra. Pocos países del mundo tuvieron una sangría tan grande. Hay dos lugares fundamentales hacia donde nuestros emigrantes partieron: a Portugal y América, y otra parte importante también a Castilla. Este proceso se dio hasta los años 60. La última emigración fue a Venezuela, y a partir de los años 60 ya no se partía en barco, sino en tren, a Holanda, Inglaterra, Suiza o Alemania. Y, paradójicamente, ahora vuelven a nuestro país esos hijos y nietos de emigrantes que se fueron a América. Nuestro departamento tiene como objetivo atender, informar, asesorar e integrar en nuestra sociedad a estos colectivos, donde el mayoritario es el colectivo latinoamericano por estos vínculos históricos que planteaba.
Estos problemas vienen determinados porque en la actualidad están viviendo en países en los que se aplicaron en los últimos veinte o treinta años políticas neoliberales, que destruyeron la economía de esos países, de privatización, y que incluso fueron avaladas por el propio Gobierno español con el apoyo a la penetración de las multinacionales, que condujeron a una sistemática apropiación de los sectores productivos. Nuestros compatriotas, personas con un promedio de edad de 75 años, están viviendo esta etapa terminal del proceso migratorio, encontrándose en una situación sumamente difícil por formar parte de la estructura socioeconómica que más ha sufrido estas políticas lesivas; y están en una situación, después de tantos años de trabajo y esfuerzo, en la que tienen que vivir con pensiones muy bajas. Hemos realizado campañas para solicitar la pensión no contributiva, para que nuestros mayores tuvieran acceso a los medicamentos.
Estado español como la Xunta tendrían que tener una política más activa en los países de origen donde hay emigración gallega y, si tanto se está hablando de solidaridad y cooperación, convenía hablar menos y hacer más, y en ese sentido solicitamos una priorización de las acciones a desarrollar en este campo en los países que fueron receptores y solidarios para que nuestros emigrantes tuvieran una vida digna. Otro tema que fue motivo de movilización y reivindicación fue la modificación de la Ley de Nacionalidad del Código Civil, para que se permita que sin discriminación de edad o sexo los nietos de gallegos puedan acceder a la nacionalidad. Esto tiene que ver con una política demográfica más seria que tiene que tener el Estado con los contigentes migratorios. Hay una necesidad de mano de obra y de rejuvenecer nuestra sociedad, y evidentemente creemos que ese crecimiento necesario en nuestro caso bien podría ser con los descendientes de gallegos, que tendrán mayores posibilidades de integración plena.
Gallegos de Argentina recuerdan su dolor en la dictadura de Videl
Confían en una democracia estable para que su país de adopción avance como Galicia.Han hecho falta 30 años para unir desde la oficialidad a un país que hoy repudia el régimen que hizo desaparecer a miles de personas (17.000 según cifras oficiales, 30.000 según las organizaciones de derechos humanos). Miles de gallegos vivieron aquel día y sufrieron, de una u otra manera, la dictadura. Hoy la recuerdan como el resto de la población argentina. Las experiencias de una de las colectividades más importantes del país sirven para retratar a una sociedad que quedó marcada por el Proceso de Reorganización Nacional, eufemismo creado por la Junta Militar presidida por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti.
Hace 30 años, Dionisia López Amado era modista en una empresa textil de Tigre, al norte de Buenos Aires. Nacida en Cedeira en 1928, emigró a Argentina en 1952 junto a su marido y su hijo de cinco meses. Apenas dos meses después del golpe, un coche del Ejército se llevó de su casa a su hijo, Antonio Díaz López, y a su nuera, y nunca los volvió a ver.
Desde entonces, pide justicia para su hijo y los otros 30 gallegos desaparecidos. Hoy, con 78 años, deja entrever la emoción bajo unas enormes gafas de sol y el pañuelo blanco que la identifica como Madre de la Plaza de Mayo. «Cando chega o 24 de marzo cámbiame a saúde. Vólvome moito máis sensible cando recordo ao meu fillo, do que xa hai moito tempo que non teño esperanza de atopar vivo. Non creo que haxa nada semellante a que che desapareza un ser querido. Porque cando non o podes enterrar, porque non o viches morto, ¿como elaboras un duelo?», se lamenta.
Ha vivido tres décadas de dolor y activismo. Primero, visitando comisarías y el Campo de Mayo, uno de los lugares de detención de la dictadura. Después, acompañando a otras madres en las marchas de la plaza de Mayo. Más tarde declarando ante Garzón durante las causas contra militares argentinos y, desde hace años, presidiendo la Comisión de Familiares de Desaparecidos Españoles. El pasado fin de semana, Dionisia, a la que todos llaman la gallega de zona norte, plantó un árbol. Es su manera de recordar.
«A meu fillo levárono porque facía traballo social nas villas miseria. Tiña ideas de esquerda, pero nunca estivo metido na guerrilla nin nada parecido. Eu non me podo mover polo odio, non podería facer nada do que lle fixeron a Antonio. O que nunca farei será esquecer. Ata o día da miña morte seguirei loitando, porque podo chorar, pero non hei quedar paralizada», dice.
La Guerra Civil española, el golpe militar argentino del 76 y la crisis del corralito (bloqueo bancario de fondos) del 2001. A las tres generaciones de la familia Pousada les han marcado esos avatares históricos. Evaristo Pousada salió de una aldea de Tui en 1949 rumbo a Buenos Aires. Tras combatir durante los tres años en la Guerra Civil, la posguerra lo convenció de que al otro lado del Atlántico se podía vivir mejor.
Y se fue, según dice, «para matar el hambre». Se abrió camino como cocinero y se trajo a su esposa y una hija, Luz, que nació gallega, creció argentina y ahora se siente ambas cosas.
En la continuación generacional, Luz se casó y alumbró dos niñas, en la época del golpe militar. Una se instaló en Tui en el 2001, cuando la crisis económica azotó Argentina. La otra hija permanece en Buenos Aires y, a punto de cumplir 29 años, opina que «los males de Argentina atienden a un plan sistemático para llevar a pique el país». De recordar lo sucedido durante la dictadura ya se encargan la madre y el abuelo, aunque no están de acuerdo. En el barrio porteño de Parque Patricios salta el debate entre Evaristo, 89 años, y su hija Luz, 59. «Aquí el obrero siempre lo pasó mal. Pero desde los militares todo fue a peor», dice el abuelo.
«Pues yo defiendo de alguna manera a los militares, tuvieron cosas buenas. Esa época para mí fue la más tranquila», replica su hija. «Claro, era la más tranquila porque nadie se podía mover por la calle», contesta Evaristo. «Sí, pero caminabas y no te llevaban por delante ni te robaban. Lo peor ha venido en los últimos quince años», insiste Luz.
«Se non temos memoria, non temos destino». La frase la apunta Gastón Quiroga, un argentino nieto de gallegos de Melide y Lalín. Nacido a la par que el golpe, creció con la democracia y se formó como arquitecto con la crisis económica del 2001. Hoy apunta esa frase sobre la memoria como aserto de cabecera para su vida, resumen de la historia de Argentina, y para mantener vivo el legado de sus antepasados.
Por algo se empeña en hablar gallego y tocar la gaita a diez mil kilómetros de Galicia, ataviado con una camiseta que une el más célebre lema político argentino y gallego, «Nunca máis».
«Eu entendo que a historia que se esquece, repítese. Por iso hai que lembrar sempre o que pasou. Eu sei que os meus avós viñeron fuxindo das guerras e da fame, e tamén sei que aquí houbo unha dictadura que aniquilou á xeración que agora debía levar o país adiante», apunta Gastón en un gallego con acento argentino.
La familia Quiroga también tuvo problemas con los militares. Los tíos de Gastón, sindicalistas, tuvieron que exiliarse en Italia y Galicia.
Ahora viven en Argentina. «A eles o proceso marcoulles a vida, pero poden camiñar pola rúa. Jorge Videla, en cambio, está pechado na casa», concluye mientras sintetiza así el legado que a su juicio dejaron los militares: «Unha guerra, un mundial de fútbol e dúas autoestradas. O resto xa o sabemos».
Inseguridad de los inmigrantes gallegos en Venezuela
Los emigrantes gallegos en Venezuela temen ser raptados en cualquier momento y fuentes del colectivo sospechan altos cargos del Gobierno de Hugo Chávez "están detrás de los secuestros. Hay muchas similitudes en todos los raptos".
Empresarios y ganaderos del estado de Bolívar pidieron ayer la liberación de los dos empresarios raptados, mientras fuentes de la comunidad gallega señalaban a algún alto cargo del Gobierno como responsable de los raptos.
Benito Álvarez es celanovés pero lleva más de medio siglo emigrado en Venezuela. Cuando sale a la calle no lleva guardaespaldas, pero ‘hay que mirar para todas partes. Si vas conduciendo y notas que alguien te sigue, hay que dirigirse a un sitio seguro. Hay que cambiar los horarios y los recorridos, no ir siempre a la misma hora por un determinado lugar’,
Estas son algunas de las precauciones que tiene que tener en cuenta prácticamente a diario. Pero no es el único. ‘Todos estamos atemorizados. El único problema que tuve fue que me robaron el coche apuntándome con una pistola, pero hay mucha inseguridad’,
Temen ser raptados en cualquier momento y fuentes del colectivo sospechan altos cargos del Gobierno ‘preparan y estan detrás de los secuestros. Hay muchas similitudes en todos los raptos: Son hombres armados y vestidos de militares. Alguien les tiene que dar la ropa y las armas, además de dinero para alimentar al secuestrado durante los días que dure el cautiverio’, señalan. Entre el colectivo crecen las sospechas de que ‘lo único que pretenden es que retornemos a España, para quedarse con todo lo que construimos durante años’, .
La Guardia Nacional busca en la actualidad a dos empresarios, el pontevedrés Francisco Muradás y el ourensano Nicolás Alberto Cid Souto. Pero no son los únicos secuestrados. La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela, de la que es presidente Francisco Muradás, daba a conocer ayer que en todo el territorio fueron raptadas 63 personas en el último año ‘y más de la mitad son ganaderos, de los que 32 aún se encuentran bajo el poder de sus secuestradores’,
Entrevista a unha inmigrante Galega
|
|
| |
Olga Lopez López naceu en abril de 1944 en Sarria (Lugo). Ó remata-lo Bacharelato Elemental púxose a traballar na taberna que os seus pais posuían na vila lucense. En 1961 casou con Martín Aldegunde e pouco tempo despois tivo un fillo. Foi no ano 1963 cando ela e mailo seu home decidiron emigrar a Suíza, deixando ó seu primoxénito en Sarria ó coidado dos seus abós. Na emigración o matrimonio desenvolveu a súa vida laboral no gremio da hostelería. Ata o ano 75, no que decidiron regresar á terra pouco despois de nace-la súa segunda filla. Xa de regreso en España abriron un establecemento de hostelería que rexentaron ata 1989, ano en que morreu o marido de Olga.
Entrevista
¿En que ano se foi?
No 62-63.
¿A onde?
A Suíza.
¿Por qué a Suiza?
Porque daquela era o país que mellor estaba economicamente. Suíza e Alemaña. Francia sempre tivo a moeda moito máis baixa. Suíza era un pouquiño máis alta. Alemaña era máis alta pero era máis difícil, porque nós non marchamos pola Emigración. Marchamos cun contrato duns amigos que estaban alá, que xa levaban tempo. Entón miráronnos, e fómonos cun contrato con 850 francos ó mes e un horario indefinido, claro está. Alí, tanto traballabas dez, quince, coma dezaseis horas. E tíñalo que facer porque se non o facías ti, na porta estaban iugoslavos, italianos, portugueses -había de tódalas nacionalidades- para face-lo traballo. O mesmo, máis se acaso, por menos diñeiro, e tiñas que adaptarte ás circunstancias do que fora. Ou senón, colle-la maleta e poñíante na fronteira en 24 horas e para España outra vez de regreso.
¿En qué foi a Suiza?
En tren.
¿Como foi ó viaxe?
Tres días e dúas noites. Fora larguísimo.
¿E dende onde sairon?
De Sarria.
¿A onde chegaron?
O primeiro contrato que tivemos foi no cantón Schwyz moi cerquiña de Lucerna, hai que coller un barquiño, unha cousa parecida a un catamarán. Pero nós de entrada fomos a un hotel desviado, porque estaba entre Lucerna e o pobo que lle chamaban Vidnau. E era un hotel que quedaba no mesmo centro. Pero era un hotel aillado, porque aquel hotel era máis ben de xente da terceira idade, xubilados, xente maior, que ó mellor ían pasar un mes, quince días, segundo o presuposto que tiñan, pero era como un hotel residencia. E alí estivemos dous anos.
¿Pagaban en francos?
Si, a partir da fronteira francesa, con francos franceses e despois francos suízos.
¿Ian cos francos de aquí de España, o cambiarono alí?
Non, cambiábamolo. Porque en tódalas estacións había para cambio.
¿Canto lle costou o viaxe en tren?
A viaxe si que non recordo o que fora. Sei que o meu papá nos prestara oito mil pesetas, que por certo llas tivéramos que devolver. Non era como agora, que dás e non che volven. E as oito mil pesetas chegárannos a partir do momento ese que se nos acabou o presuposto e nos axudou ese señor. Despois levábamos uns choiriciños, un cachiño de xamón, algo para comer porque se o presuposto non chega para a viaxe cómo vas facer para comer. Era moito traxecto e había que comer algo. Nós chegamos á fronteira a Xenebra e daquela había outro problema, que iso era para quedarse nas aduanas cos bos chourizos e os bos xamóns. Entón rexistráronnos as maletas todas, encontráronnos os chourizos, o xamón, e quitáronnos todo. Só pedíndolles por favor, case de xeonllos, que nos deixaran algo, que non levábamos diñeiro nin tíñamos para comer nada. E deixáronnos unha insignificancia de nada, quedou todo comisionado alí. Porque se dicía daquela, que se había unha peste porcina aquí en España, que se podía pasar a infección a Suíza. Iso todo era un conto deles. Porque iso era para quedarse nas aduanas. Pero a todos os que íamos no tren con destino a Suíza. Maletas fóra do autocar, xa tiñas que baixalas para pagar todo, ó tren. E aí maleta por maleta, maleta por maleta, despois nunca máis nos volveu pasar, porque incluso pasabamos chourizos e trozos de xamón, ¿sabes onde discurríamos de pasalo? Nos zapatos. Primeiro metíamos os chourizos e despois atascábamos de papeis de xornais. Entón pensaban que eran xornais e non che miraban. Pero a primeira vez confiscáronnos, ademais claro vas de recluta, que non sabes de como vai o tema, e nos quitaran todo. Eu pedíndolles case de xeonllos que nos deixaran porque non tíñamos diñeiro, nin para comer. E nos deixaran algo, pero nada.
¿Por qué decidirón ir?
Porque a economía aquí en España, non había. Non é que non houbera traballo. É que non tiñas a forma de subsistir. Meu marido estaba coa nai, unha vez que se marchou, a nai levárona cos outros irmáns. E os meus pais quedaron co meu fillo Martín que xa tiña dous anos escasos. Entón, nós marchamos por necesidade, porque non tíñamos. A nai del non lle podía dar porque non tiña, era unha casiña de labrador con dúas vaquiñas. E nós aquí en Sarria tíñamos un bodegón que lle chaman agora, pero daquela chamábanlle unha taberna, unha cantina. E que daba para ir tirando e comendo malamente. A casa era de aluguer, que non era nosa, ou sexa, que tíñamos a vida moi difícil. Daquela non había carreiras nin había posibilidade de estudiar, unha man diante e outra detrás e a camiñar. Entón, decidimos marchar. Eu con moito dolor de deixar a Martín, porque a min costoume moito. Agora estou pagando, unhas cousas e outras estou pagando todo. Peor sufrín moitísimo de deixalo tan pequeniño. Cos abós eu sabía que quedaba ben, pero non era igual que telo comigo.
¿Xente que ía por la emigración?
Tiñas que ir cun contrato. Porque se ías de turista, tiñas que levar cartos. Ben, eu veño aquí de turista, pero de que vai vivir vostede aquí. Alí, sen traballar en plan turístico, se levabas francos podías estar o tempo que quixeras, como se vas de vacacións. Unha cousa igual. Pero se non tiñas escasamente para a viaxe, como ías ir de turista. Entón alí o que non levaba os seus papeliños, xa non intentaba ir. Entón, contrato, pasaporte, hoxe xa non fai falta, pero daquela pasaporte en regla, e xa digo, pasábanche un recoñecemento en Xenebra. A parte de que che quitaban todo, pasábanche un recoñecemento de saúde, se estabas sana, porque se estabas enferma, marcha para atrás. Con placas víante por dentro como por fóra, e se tiñas algún problema ou algunha cousa, marcha para atrás. Houbo un señor que tiña un problema de bronquios e non puido pasar. Tivo que dar a volta con grande pesar, pero tivo que dar a volta. Porque enfermos nada. Alí, xente currante, a traballar a tope, e sana como carballos. .
Cando foron para alí, ¿tiveron que facer moito papeleo?
Non, porque como nos mandaran o contrato xa a cada un, ti ó que te limitaches foi a asinalo, volvelo mandar outra vez para alá, conforme estaba de acordo, unha cousa máis ou menos como fas aquí para un contrato. Pero alí ves todo, o traballo que ías facer, que viña escrito en alemán, menos mal que logo as cartas dos amigos, explicaban: “vas facer isto, e Martín vai facer o outro”. Entón viña escrito en alemán, porque daquela os patróns non falaban nin pizca de nada, español xa nin velo, italiano nada, o flamenco schwyzen, flamingo, era como dicir en España o catalán ou o vasco. En cada cantón, en cada rexión falaban da súa forma. Entón, a cousa sabías para o que ías, porque os teus compañeiros che dicían para que era e chegabas alí e xa sabías o traballo que ías facer.
¿Como era o contrato que levaban?
O contrato era anual. Ese hotel traballaba todo o ano. Despois estivemos noutros que traballaban oito meses
¿Era habitual vir a dar a luz aquí?
Había moitas mulleres que daban alí, pero despois ela xa non podía traballar. Porque de bebés non chos collen nas guarderías. Despois, nas guarderías comentábase, xente que tiña nenos pequenos, que os maltrataban ó ser fillos de emigrantes, que lles pegaban. Mentres non falaban maltratábanos, ó que falaban xa dicían “pegoume a señorita esta ou a outra”. Pero aparecían marcados con moratóns, despois dicían que se mancaban xogando entre eles. E era que lles zoscaban. As guarderías alí non eran nada seguras. Era un pouco complicado. E neste hotel -ó primeiro que fomos- estivemos o primeiro ano co contrato, o segundo ano xa nos dixo a patrona de renovalo, estaba supercontenta con nós. Xa nos subiu o soldo, sen pedirlle nós nada e ó terceiro ano, ocórresenos levar ese matrimonio de Lier e el era un “raspas”, roubaba todo. Porque alí as flores, os animais, xoias e todo o que sexa así de valor, anque te leve os ollos, vese pero non se toca. E el como era labrador, qué lle íamos buscar: xardiñeiro. E cando no inverno nevaba pois axudáballe ó porteiro a limpar habitacións, a limpar a sala de bolos. E alí a xente como non tiña outra distracción pois ía xogar ós bolos, outros ás cartas, había xogos para esa xente maior para pasar o tempo, porque outra distracción non había. Moitos xogaban ós bolos, ían lavar as mans, deixaban as xoias e esquecíanas. Cando volvían por elas, as xoias non estaban.
Neses cinco anos, ¿non veu ningunha vez a España?
Non, porque a casa estaba en marcha e as cousas había que pagalas. Tiñas un mes de vacacións e quedabas a traballar alí. Alí ós patróns non queren que ti esteas traballando neste hotel, e teñas un mes de vacacións e vaias traballar a outro sitio. E si o saben denúnciante á policía. Nunha das ocasións que xurdiu isto, que non viñemos a España, dentro destes cinco anos, o meu marido encontrou nun sitio e eu noutro e traballamos un mes e gañamos o noso diñeiro. Pero resulta que eu estaba traballando e había unha vitrina grande de cristal e a min víame a xente toda dende fóra. E alguén, malas persoas, foille co comentario á patrona e rapidamente denuncia policial. Pero daquela tiña un patrón, nun mes colleume un apego, e a patrona, que por eles non me puxeron na fronteira, que senón estaba en España pero para non volver nunca máis. Porque iso alí era moi mirado. O meu marido traballaba de cociñeiro, de entremetier, e traballaba nunha entreplanta e alí non o podían ver. E a todo iso aínda lle seguiron os pasos ó descubrirme a min, porque traballabamos moi cerca un do outro. Nós antes de que todo isto sucedera vímonos perdidos para pasar de estacionais a anuais. Porque nós perdemos por este matrimonio de Lier o contrato anual, que é o permiso B. Entón para pasar de anual a estacional, facilísimo. Agora, para pasar de estacional a anual, tela marinera.
¿Por que?
Porque non sei. Son regras que tiñan alí no sistema. Ben, pois outra axencia de colocación. Porque claro, cada oito meses aquela historia pechaba, non che rendía o diñeiro, era un pobo pequeniño, despois tiñas que andar mirando onde te collían para unhas horas. E nós pensamos que era facilísimo pasar de estacional a anual como estabamos, o permiso B. Pero chegamos á axencia de colocación e xa nos explicaron o que había “Ustedes no supieron lo que hicieron, no se asesoraron. Ustedes tenían un contrato por un año y eso había que conservarlo. Al pasar a otro contrato de ocho meses ustedes pierden los derechos”. E aí foi onde nós nos fastidiamos. Tivemos que volver a unha axencia de colocación e demos cuns patróns pero eran malísimos. El non quería ver un estranxeiro nin en pintura. Xa mandaran un emigrante galego por unha denuncia como esta de traballar por un mes. Eles non querían que traballaras noutro sitio, e como eles todos.
¿Sempre traballaron en hoteis?
Sempre foi en hostelería. Hoteis, restaurantes, todo no gremio da hostelería. Estivemos no cantón Schwyz, para alá de Interlaken, tamén no cantón Schwyz e despois xa nos fomos para Berna. Traballamos en tres hoteis fixos e despois o que facíamos nas vacacións.
Vivía con emigrantes galegos, ...
Había galegos, portugueses, italianos, iugoslavos, había de todo. Era un piso, pero en vez de telo todo para ti, tiñas unha habitación con dereito a cociña e baño.
¿Eran barrios de emigrantes?
Non, era unha rúa normal, cunha casa normal e pisos alquilados por habitacións para emigrantes. Porque se ías pagar un apartamento ou un piso, o que gañaba un, alá ía. Entón non ías a iso. Isto pódeo facer o que vai directamente a vivir alí ou a quedarse ata que te vaias xubilar.
¿Traballaban noutros sitios a parte do hotel?
Eu cando estaba no último hotel xa non, porque tiñamos un soldo bastante importante ó cambio. Pero ó primeiro que tiñamos uns soldos baixos, fixen moitas horas de limpeza en casas de señoras, limpando dúas horas, dúas horas noutro lado, en casas privadas de señoras maiores con pasta, que elas non podían limpar pero podían pagar a quen lles limpara. Moitas veces os días libres dedicábame a ir limpar a casas de señores e ó mellor traía un soldiño máis grande do que gañaba traballando un día normal nun restaurante, porque alí pagábanche por hora. Unha hora -conviñas coa patrona- podían ser dez francos, quince francos. As horas que facías xa chas pagaban de inmediato e eu ás veces sacaba máis diñeiro que traballando no restaurante normal.
¿Como estaban os soldos?
Cando nos viñemos no ano 75-76, os soldos xa eran moito mellores, porque xa non necesitabamos facer horas porque ó cambio viñamos sacando un soldo de 3.000 francos para riba que ó cambio era tela. 300 por 26 que foi o cambio máis alto que nós notamos no tempo que estivemos, que hoxe está a cento e pico. Pero daquela estaba a 26.
Enviaba cada mes diñeiro a España...
Tiña que mandar 23.000 pesetas.
¿Como o enviaba?
Mandábamolo pola posta, polo correo. E traíanllos á casa. Íamos a Correos e traíanllos á casa os carteiros. Pero 23.000 pesetas non podían faltar. E despois nos meses que quedaron coa filla xa eran máis. Pero iso xa foron nove meses, iso foi unha piollada. Pero no tempo que estivemos con Martín, tela marinera, se eu teño todo ese diñeiro agora...
Pero era todo para o fillo.
¿Como foron acollidos por la poboación suiza?
O emigrante sempre foi mal visto en calquera país. O que pasa que os hai máis tontos, máis intelixentes, máis espabilados, menos espabilados,... Eu -por exemplo- neste último restaurante, cheguei a sacar a caixa maior que a muller do xefe de cociña, que estaba traballando como camareira. Cada vez que o patrón viña ás noites, eu por exemplo tiña o número sete, e toca o número sete e sacaba máis ca Yolanda, que lle chamaban, e vía o ticket do que traballara eu nas oito horas que era moi superior en francos ó dela. Cando vían as miñas caixas os outros compañeiros e compañeiras alucinaban. Despois caín embarazada e a patrona quería que seguise de camareira e eu xa cunha barriga así. Porque eu viñen para dar a luz con dous meses escasos. Díxenlle que non traballaba máis de camareira, entre que levabas unha carteira -porque alí pasa o que vai pasar aquí, todo moeda, papel pouco, todo eran calderillas, agora co euro igual vai pasar aquí- tiñas que levar unha carteira con cambio para cobrarlle á xente, porque despois coa caixa que facías a metade da caixa era para o xefe e a outra metade xa te quedaba a ti na carteira. Entón entre a barriga que levaba e a carteira aquela coas moedas, parecía un canguro. E díxenlle á patrona se lle interesaba que traballara algo máis, eu pasaba para o buffet dándolle servicio ás camareiras, porque me daba vergoña andar con aquela barriga polo medio do restaurante. Pero ela quería que seguira traballando no restaurante.
¿Por que cambiaron de hotel?
Porque aqueles patróns eran malísimos. Ós novos patróns encontrámolos de casualidade, porque Martín, o sitio onde traballou ese mes de vacacións, o restaurante era do patrón que nos levou para o que despois fixeron novo. E inaugurámolo nós. Pero ó meu marido non o colleron. Andábanlle sobre a pista, e puxéronlle unha denuncia, pero equivocada. Despois o meu marido quería denunciar ós patróns por poñerlle unha denuncia equivocada, que non existía tal cousa. Pero a min, se non é o patrón chímpanme a España, pero sen volta.
¿Había moitos galegos?
Si. Empezaban a vir de tódolos países, portugueses, iugoslavos, había franceses incluso, e españoles e galegos, andaluces, asturianos, de tódolos sitios. Daquela a emigración era inmensa, porque España daquela estaba fastidiada. Non había e tiñas que decidirte ou para adiante ou para atrás. Ou adaptarte ás circunstancias ou se querías prosperar un pouco,... A miña ilusión de toda a vida era chegar a unha casiña. Eu piso non quería, eu quería unha casiña. O meu marido estaba coa nai, mellorárao para que se quedara con ela, pero claro, despois había irmáns polo medio e había que repartir.
Alí, ¿Non había centros para reunirse?
Non, cando nós estivemos, non.
Centros galegos...
Ben, centros galegos, había un centro se querías ir comer, bailar, divertirte, pero o noso non era iso, o noso era xuntar para poder virnos.
Pero era un centro para emigrantes.
Si, era un centro para emigrantes, galegos, andaluces e de Zaragoza, é dicir, un centro de españois. E organizaban comidas, organizaban bailes, case tódalas fins de semana. Ían actuacións. Eu recordo que soamente fóramos unha vez ver a Manolo Escobar. O único extra que fixemos estando en Suíza. A ese centro que fora Manolo Escobar a cantar. A única e exclusiva vez, porque alí cóstabache todo tela marinera, o franco. E non era que dixera, “mira cóstame aquí vinte francos, pero poñíaste a multiplicar por tanto. Isto non o podemos gastar nós”. Entón, encontrábaste con alguén ou tiñas sede se era no verán, pasabas nunha terraza ou nun restaurante tomando unha cerveciña e charlando con alguén se o atopabas.
E que idiomas falaban alí.
Alemán, francés e despois o flamingo, que era unha mezcla.
¿Tiveron moitos problemas co idioma?
Home, ó principio. Fomos dos primeiros emigrantes que fomos, e anécdotas a nós non nos pasaron pero eu vía un matrimonio que ela era de Sarria e el era de aí de Escairón e morreu o pobre alá e tróuxoo a muller a enterrar a Escairón. Baixando do metro, baixou por sitio equivocado, en vez de baixar por un lado, baixou polo outro e o que viña arrollouno. Pero esa estaba nunha casa privada de cociñeira e el estaba para limpar, de xardineiro,.. E os problemas que tiñas co idioma eran todos. Eu a ti se che falo por exemplo en italiano, en alemán, o que che estou dicindo, ti que colles, pois isto nos pasaba a nós. Era difícil, pero como ti non eras tonta.
Axudábanlles os compañeiros.
Non, non, alí ninguén axudaba a ninguén, alí cada un ó seu e punto. Aquí iso de que ti me axudas a min e eu axúdote a ti, e eu fago o teu e ti fas o meu, e cousas así, non. Alí cada un ó seu. Como cobrabas a fin de mes, o traballo facíalo como podías. Alí non te botaban a man nin ó pescozo. Nin os patróns querían iso. Alí cada un tiña o seu destino de traballo, o seu horario e a partir de aí borrón e conta nova.
E despois aprenderon o idioma.
E despois pouco a pouco, eu o italiano caceino rapidamente. Eu non o falaba, claro, pero ó mes e medio de estar alí xa collía moitísimas cousas. Falalo non, o italiano inda hoxe fáloo correctamente como o español. Francés, falo bastante, máis que entendo, e alemán aínda me defendo.
Ían a clases, ¿como o aprendían?
Non, non, todo de oído. Daquela que tiña o meu oído ben e eu non era tosca e o meu marido tampouco, porque nos interesaba. Se ti traballabas máis ca eu, pero en categoría inferior de traballo. Se ti fregabas platos, non gañabas como facendo unhas camas, se estabas detrás dun buffet dándome a min servicio, non gañabas coma min que estaba de camareira. Ó mellor traballabas moito máis ca min. Pero alí miraban moito a categoría.
Non había a posibilidade de facer cursos.
¿E quen ía daquela? Os cursos cando os facías era ir limpar a casas particulares ou fregar a restaurantes ou cousas así. Eran os cursos que facías. ¿Quen pagaba os cursos? Porque os cursos alí non eran gratis. Penso que os habería, nunca me preocupaba porque non podía ir.
¿Algunha vez que quixeron vir a España puxéronlles problemas?
Non, como non te pasaras do límite dos tres meses, non tiñas problema ningún. Pero repito, co permiso B, anual. Co estacional, nada de nada. Vale, oito meses alí e para España. É como quen vai á vendimia, que van estacionais, uns “equis” meses aquí e volven, pero iso non é rentable porque sacas para a viaxe e pouco máis. Nós cando perdemos o permiso anual non pensamos que nos ía acarrear eses problemas.
Cando estaban eses catro meses traballando noutros sitios, realmente non podían estar alí.
Non, estabamos clandestinos, ilegais totalmente. Se nos colle a policía, nos chimpan para España e en 24 horas estamos na fronteira. Non se podía facer.
Despois, ¿non foi difícil o entendemento con os fillos?
E despois metéuseme na cabeza que se non nos viñéramos, porque o de virnos foi culpa miña, porque o meu marido non quería virse. Quería que levara ó Martín, quería que tivera a nena alí, quería que nos organizaramos alí.
El quería quedarse alí.
El quería quedarse alí. Dicía, ben, cando veñamos para España imos vivir a corpo de rei. Os meus pais xa se ían facendo maiores. E eu sufría moito. Primeiro, se teño a pequena aquí e meus pais alí que non tiñan máis fillos ca min, tela marinera. Ter que acabar os seus días nunha residencia, eles que lles tiñan auténtico pavor ós asilos, a veces comentábanme, “Olga se nos sobrevives nunca permitas que nos leven a unha residencia. Nós non queremos morrer nun asilo”. E así foi que o papá morreu nas miñas mans, e a mamá en Calde. Pero morreron comigo, pero as veces penso, os meus papás morreron nas miñas mans e eu en mans de quen morrerei.(...) A emigración a min quitoume anos de vida.
¿Foi difícil despois entenderse co fillo?
Non, para nada. Para nós foi máis traumatizante ir de aquí para alá que de alá para aquí, porque cos teus é o teu idioma, a túa xente. E alí non é o teu idioma e non é a túa xente.
¿Porqué volveron finalmente?
Despois había que vir pola pequena, porque os papás eran máis maiores, porque date conta de que entre os irmáns se levan doce anos. Cando deixamos a Martín os meus papas aínda eran novos. Había que tomar unha determinación, ou alá ou aquí. Pero eu tiña o problema dos papás, eu se teño outro irmán, outra irmá, era de miralo. Non sei, porque o meu marido aínda que vivira non estaría xubilado, tería sesenta anos, levábame catro anos. Eu hoxe teño 56 feitos de abril. A min si que a xubilación ós 63, pero el ós 65 igual que aquí. E aínda nos quedaba tela marinera, pero malo sería que non o aguantáramos despois de aguantar o que levabas aguantando. O que pasa que che quedaba unha xubilación para vivir a corpo de rei.
¿Non tiveron problemas para adaptarse de novo aquí?
Non foi o noso caso, o noso problema foi para adaptarnos alí. Porque era todo tan distinto ó noso en tódolos aspectos e o maior problema o idioma, porque podes facer o que queiras, porque -é feo que o diga- a min ningún suízo, ningún alemán nin de ningunha nacionalidade me ensinou a facer de nada e sen embargo ensinábanme de todo porque a lingua tíñaa, pero como non a sabía usar, pois ensinábanme de todo.
Unha vez que chegaron aquí volveron facer a súa vida laboral, abriron un establecemento.
Abrimos non de súpeto, houbo varias cousas que facer. Pero xa o negocio estaba preparado para iso. Houbo que preparar para abrir, comprar cociña, o bar, porque coas paredes soas non solucionas. Non abriramos así repentinamente pero tardaramos moi pouco en abrir.
¿Hai axudas do Goberno español para emigrantes?
Eu non sei se para xente maior, pero para min que eu saiba non. Pero neste país, se é pagar o que queiras, pero se é cobrar é moi complicado.
¿Arrepentiuse de ir?
Non, porque ó final o que temos aquí, se non foramos alí non o teríamos. Porque de que se ía facer. Aínda que non che agradezan nada. Os meus pais a min deixáronme o sol, a lúa e as estrelas. Unha man diante e outra detrás e a currar. Foi a carreira que me deron. E recordo de catro profesores me dixeron que fixera algo, que eu era intelixente para estudiar. Pero daquela os pais non tiñan cartos e aínda que os tiveran non se sacrificaban polos fillos. Non, porque se fora un home aínda tal, pero ó ser unha muller, ten fillos e xa non exerce. Nós moitas veces pasámolo mal alá en Suíza, porque as contas había que facelas, a casa estábase facendo, o diñeiro había que mandarllo a mamá, e botas contas de aquí e de alá, e o que che quedaba ó mes, para unhas pipas. Se eu tivera outra mamá, pois diría, “mandádesme un mes si, outro non, por exemplo, ou de momento non mandedes nada. Mirade de arreglar as vosas cousas”. A mamá había que enviarlle tódolos meses 23.000 pesetas sen fallar.
Canto supoñían as 23.000 pesetas.
Pois ó mellor quedábaste con 10 francos. Parte do soldo dun, viña para aquí.
Cando volveron para España ¿qué diferencias notaron con respecto a como a deixaran?
Diferencias neste barrio había poucas. E na casa onde me criei, cada vez que paso por aí véñenseme as lágrimas ós ollos, da miña infancia con moitas estreiteces, con moita miseria, non coa abundancia de hoxe, pero eras feliz, cunhas chapas, cunhas estampiñas destas das caixas de mistas e unha lousa, xogando ás lousas esas, pintabas con tiza no chan, no propio terreo cunha punta, daquela estaba de terra, chegaba o San Xoán tiñas que esperar un ano para pedir uns zapatiños ou unha batiña se a había, sen esixencias. Por iso sufro tanto nesta sociedade, porque eu non quixera vivir acordando. Eu recordo que meus papás me mandaron ó colexio, ata os nove anos. As catro regras, sumar, restar, multiplicar e dividir. Gracias a iso inda hoxe me poño co mellor estudiante. E despois a traballar, a lavar polbo, a lavar a roupa, a planchar, atende-lo bodegón, lava-los vasos, frega-lo chan de xeonllos que eran de madeira. Alá en Suíza, antes morta que quieta.
En Suíza vivíase a situación como en España, de axudar ós pais.
Alí a partir dos 13 anos os fillos independízanse totalmente dos pais, porque alí cando eu estiven a partir dos 13 anos, home e muller independízase dos pais totalmente, porque a nivel de estudios, o goberno encárgase, e nas vacacións se eu vou facer un horario de oito horas, eles fan un de catro, ou tres, ou cinco, durante as vacacións para sacar para os seus gastos. Estudiar, gratis, e para os seus gastos nas vacacións. Cóllennos en calquera sitio. Faltará para ti, pero para un estudiante que quere traballar non. E vanlle pagar ben. E con iso xa ten suficiente para subsanar os seus gastos. E así era a vida da xuventude. Non é como aquí “chegar as vacacións, me voy para casa, e a vivir a vida, de carallada, a comer a durmir, a pasalo ben”. Alí non. Ademais, non fai falta que os pais lles digan que se marchen, é que eles mesmos se independizan. E así se facían as carreiras, e unha vez que saías coas carreiras, traballo así. Non coma aquí, que saes cunha carreira e púdreste e morres.